El Camino del Buen Ayre constituye una conexión estratégica entre el norte y el oeste del conurbano bonaerense. La intervención tuvo como objetivo modernizar la infraestructura vial, mejorar el estado de las calzadas y brindar condiciones de circulación más seguras y confortables para los miles de usuarios que transitan diariamente por la autopista. La renovación de pavimentos, banquinas, distribuidores y accesos permitió optimizar la conectividad metropolitana y extender la vida útil de un corredor estratégico para vehículos particulares, transporte de cargas y servicios.